Comentario              Fotos de la artista             CV

 

La naturaleza es una inagotable fuente de ideas que utilizo como referencia. Comienzo a trabajar y cruzo la línea entre la figuración y la abstracción constantemente. Para dejar libre el camino al análisis, trabajo reiteradamente sobre una idea que se transforma en cada intento, revelando nuevos caminos a la observación sensible. Los innumerables bocetos estructuran y muestran un concepto que renace cada vez, animándome a transgredir mis propios límites. El error es acierto o no, dependiendo de cómo sepamos ver y usarlo. El caos, hecho gesto y color, invaden soporte y mente e intento con denuedo escanear respuestas perezosamente escondidas. Cambio algo superfluo por lo que puede serlo aún más, sin embargo, el equilibrio de lo que pretende ser único me interpela a cada paso.

 

                                                                              Dora Piñón, Enero de 2016

Dora Piñón y el tiempo dentro del cuadro

por Paloma Peláez Bravo

 

De gran prestancia, intuitiva y emocional, así es el talante de Dora Piñón. Es frecuente que, al comentar la obra de un artista nos centremos sólo en sus obras, sin entender la actitud desde la que piensan y trabajan, pero para hablar de la pintura de Dora, es inexorable referirse a su disposición franca con el saber plástico, así como a su auto exigencia de conocimiento de la Naturaleza y la vida. Pintora entregada, atrevida y valiente, su formación se establece en las huellas de los grandes pintores; cada pincelada de esta artista conlleva la reivindicación de la calidad pictórica, de la experiencia directa con el lienzo.

La forma oval de su paleta nos descubre paisajes vividos y desde la representación del espacio natural, nos revela todo un mundo de sensaciones; se gana al espectador y le hace cómplice de un escenario único: el de la transformación de la realidad cotidiana y el deseo de hacer, de la pintura vida. Dora Piñón toma con fuerza el espacio representado de lo sentido y la observación del natural, lo cual aplica como norma hacía lo propio. Los grandes formatos y la personalidad de su gesto, delatan a una artista vitalista en lo físico, sin embargo el modo de llevar el discurso, de entrelazar imágenes y asuntos, es de una excepcional madurez mental y plástica que va mucho más allá del propio tema de representación: sabe parar el tiempo dentro del cuadro y sabe solucionar cada cuadro con lo que la pintura pide.

El dominio del color le confiere la máxima categoría artística. Su figuración deshecha es de gran riqueza cromática, el trazo libre y variado de su pincelada tiene la contundencia contenida de lo visceral frente a lo racional. De amplios recursos matéricos, entiende la pintura desde todas sus facetas técnicas y gramaticales, otorgando especialmente a la materia del óleo la soberanía de quien conoce todas sus posibilidades. Desde las entrañas de unas estructuras bien configuradas, observa la realidad en la construcción de nuevas imágenes, donde todos los elementos van cobrando apariencias vividas para ir construyendo un mundo de extrañas figuraciones. Es sin duda la obra de Dora Piñón, el resultado de un arte sincero, una obra involucrada en la investigación pictórica y el pensamiento plástico; una obra sin prejuicios y una artista que se impone ante lo bidimensional desde una postura que -alejada de modas y estrategias- busca la verdad más absoluta en lo que hace.

 

Paloma Peláez Bravo.

Pintora y profesora en la Facultad de Bellas UCM.

www.palomapelaez.es

 

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